Según los datos de 2018 proporcionados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la esquizofrenia figura entre los trastornos mentales más graves que afectan a la población, impactando a más de 21 millones de personas en todo el mundo. Esta enfermedad afecta con mayor frecuencia a hombres, con alrededor de 12 millones de casos, en comparación con las mujeres, que suman alrededor de 9 millones de casos. Sin embargo, los datos más recientes indican que el número total de personas afectadas por esquizofrenia ha aumentado a 24 millones.
Es más común que la esquizofrenia se manifieste al final de la adolescencia o durante el intervalo de edades que va desde los 20 hasta los 30 años. Además, tiende a presentarse en los hombres antes que en las mujeres.
Desde el comienzo de la pandemia de COVID-19 en 2020, se ha observado un deterioro en la salud mental de los niños y adolescentes en España. Antes de la pandemia, ya se estimaba que alrededor del 10% de los niños y el 20% de los adolescentes sufrían trastornos mentales, con consecuencias que podrían persistir a lo largo de sus vidas. En la actualidad, los adolescentes muestran un aumento en la ansiedad, síntomas depresivos, autolesiones y conductas suicidas.